lunes, 8 de marzo de 2010

análisis cuentos japoneses nicole rios

Blog Nicole Rios!

El Viejo que hacia florecer los arboles.

Resumen:

Un viejo se encontró con un perro abandonado mientras estaba cortando arboles para el señor de la provincia y decidió adoptarlo y se lo llevo a su esposa. La pareja cuido del perrito como si fuera un hijo propio y decidieron llamarlo Shiro. Un día el viejo decidió salir con su perrito a recoger verduras y algo maravilloso ocurrió, Shiro empezó a cavar un hueco en la tierra, y cuando su dueño apareció de repente, monedas de oro empezaron a caer como si fuera una lluvia invisible. Todos estaban muy felices presenciando este increíble milagro, menos el avaro, egoísta vecino de los viejos. El vecino le pidió al viejo que le preste su perrito por un día y el viejo, con tan buen corazón, accedió. El vecino llevo al perro al lugar donde había ocurrido el milagro y le ordeno que lo repitiera, y como el perro no hiso caso, el vecino, en la furia tremenda en la que se encontraba lo mato a golpes. La pareja de ancianos, muy tristes por su perdida, enterraron a Shiro en el lugar donde había ocurrido la maravilla. Una vez más, algo increíble sucedió, un tremendo árbol hermosísimo creció en la tumba de Shiro. Toda le gente del pueblo venia solo para ver el gigantesco árbol, y una vez mas el vecino no podía mas de la envidia. En el aniversario de la muerte de Shiro, los viejitos decidieron hacerle unos pastelitos de arroz, y mientras estaban machacando el arroz, cada grano se convirtió en una moneda de oro. Era otro milagro realizado por el espíritu de Shiro. El vecino, que estaba presenciando todo esto engaño a la inocente pareja para que les preste el mortero, y así poder hacerle pastelitos a Shiro, pero cuando el vecino empezó a machacar, nada paso, y de la furia quemo el mortero y les dio las cenizas a os viejos. Los ancianos, frustrados por haberse dejado engañar, tiraron las cenizas encima de la tuba de Shiro, y en medio invierno, vino la primavera, todo empezó a florecer, creando un magnifico paisaje. El señor de la provincia premio a los ancianos, y una vez mas, el avaro vecino trato de repetir el milagro con las cenizas del mortero que quedaron en la chimenea, pero en su intento, hiso enfurecer al caballo del señor de la provincia y este se desboco. El señor, furioso por lo ocurrido reprendió al vecino, y este pidió perdón y prometió cambiar su forma de ser. Al final el vecino y su esposa se convirtieron en buenas personas, y en cada aniversario de la muerte de Shiro iban todos a ofrecer oraciones y pastelitos de arroz.

Citas

· “como quiera que los ancianos no tenían hijos, Shiro fue tan querido para ellos como un hijo y el animal seguía a los viejos donde quiera que iban. “

· “- ¡he sido malo y ruin!- grito desesperado- en un arrebato de ira mate al perro de mi vecino y destruí su bonito mortero, no ha habido sino envidia en mi corazón y debido a eso he causado mucho daño a mi buen vecino.”

Explicación

Lo japonés de este cuento es probablemente todo lo que el espíritu del perro hace milagros y que el espíritu del perro se queda con sus dueños aunque su cuerpo este enterrado, y aun así el cuerpo hace milagros. Y los dueños tienen que ir al lugar de entierro de su perrito a orar y darle pastelillos de arroz. Esto solo demuestra que los japoneses creen que el espíritu de alguien siempre se queda con ellos, aunque ya haya dejado su cuerpo, también que la historia se lleva acabo en japon.

La Nariz

Resumen:

En las afueras del Ike-no-O, había un monje llamado Zenchi que tenía la nariz más grande que alguien haya visto jamás. Tenia la nariz tan enorme que no podía ni comer por su cuenta, un discípulo le tenia que alzar la nariz con un palo para que Zenchi no la meta en el arroz. Zenchi tenia el autoestima extremadamente bajo, cuando veía a la gente no se fijaba en sus extravagantes ropas o cuanto dinero tenían, solo se fijaba en las narices de los visitantes al templo. Zenchi trato todo para tratar de achicar su nariz y hacerla normal, hasta que un día el y su discípulo fueron donde un doctor, quien les dio un tratamiento muy complicado, Zenchi estaba tan desesperado que decidieron poner el tratamiento a prueba. Primero hirvieron la nariz y luego el discípulo patio la nariz, tuvo que remover todas las ronchas con una pinza, y hervir la nariz una segunda vez. Una vez completado todo este tratamiento a nariz de Zenchi era normal, como cualquier nariz aguilada. Varios días después, el samurái al que le había caído el paje de nariz de Zenchi visito el santuario, y todos se empezaron a reír a carcajadas de Zenchi, quien no entendía porque se reían de el si ya tenia una nariz como cualquiera. Después de este incidente, a Zenchi se le lleno el alma de arrepentimiento, extra;aba su fea nariz. Y después, milagrosamente, su nariz volvió a ser fea como antes, y entonces Zenchi pensó q ahora nadie se reiría de el.

Citas:

  • “La presencia de su nariz lo había atormentado profundamente durante mas de cincuenta años.”
  • “Aquella noche la nariz le había crecido a su tamaño anterior, y aquello, por algún motivo, lo hacia sentirse desembarazado y feliz, como en los primeros momentos en que su nariz se achicara.”

Explicación

Lo japonés de este cuento es probablemente los samuráis, que son propios de Japón.

1 comentario:

Karolina Sotomayor dijo...

Me parece bien que hayas resaltado cómo su discípulo le ayudaba al principio y que que Zanchi siempre se fijaba en las narices del resto de la gente.